



02 Febrero, 2015
En nuestro centro, hemos tratado algún caso en pacientes en los que han fracasado otras opciones más clásicas y estamos satisfechos con los resultados.
Resulta una técnica sencilla y poco agresiva. Es segura, con muy pocos riesgos y la ofrecemos a los pacientes en los que los ejercicios de estiramiento de la fascia plantar y del sistema aquíleocalcáneopplantar, las plantillas y otras ortesis e incluso infiltraciones previas con corticosteroides, no han conseguido aliviar su dolor
En estos casos, podríamos decir rebeldes, la consideramos una buena alternativa a la opción quirúrgica y así se la proponemos a nuestros pacientes.